- El sistema de conducción FSD (Full Self-Driving) de Tesla ya ha sido aprobado en los Países Bajos por la RDW. Tesla ha comunicado que tras esta aprobación, los países europeos podrán reconocerla a nivel nacional y se prevé una posible aprobación en toda la UE durante el verano.
- El sistema FSD es un sistema de conducción autónoma L2+, es decir el coche puede realizar todas las funciones de conducción por sí solo, pero necesita la supervisión constante del conductor, que puede retirar las manos del volante, pero no la vista de la carretera.
- El sistema FSD (Full Self-Driving) de Tesla funciona como una plataforma de conducción automatizada basada en visión artificial, redes neuronales profundas y aprendizaje a gran escala
El sistema de conducción semiautónoma de Tesla FSD Full Self-Driving (Supervised) ha sido aprobado en los Países Bajos por la RDW (Servicio Nacional de Tráfico por Carretera). Es el primer país europeo en el que Tesla ha conseguido homologar esta funcionalidad, que progresivamente se irá lanzando en otros países del continente.
Tesla ha confirmado que, tras la aprobación en los Países Bajos, los países europeos podrán reconocerla a nivel nacional, por lo que “se prevé una posible aprobación en toda la UE durante el verano”. Numerosos coches ce la marca equipados con este sistema ya llevan meses realizando pruebas en España y en otros países de la UE, donde la marca ha invitado a usuarios a comprobar su funcionamiento desde el asiento del acompañante.
Este sistema ya funciona en Estados Unidos, Canadá, China, México, Puerto Rico, Australia, Nueva Zelanda, los Países Bajos y Corea del Sur.
Un complicado proceso de homologación
Tesla es el único fabricante que confía en un sistema de conducción L2+ (el coche puede realizar todas las funciones de conducción por sí solo, pero necesita la supervisión constante del conductor, que puede retirar las manos del volante, pero no la vista de la carretera) basado exclusivamente en cámaras; sin el empleo de sensores LiDAR. Esta solución técnica ha requerido de un complejo proceso de aprobación en Europa.
Las normativas de seguridad funcional y de la UNECE marcan el estándar técnico dominante en diferentes regiones del mundo para homologar sistemas de conducción autónoma. Esta normativa no obliga a incorporar LiDAR, pero sí habla de redundancia de sensores y de que el sistema tenga un rendimiento adecuado en todas las condiciones. Esa redundancia de sensores puede ser aceptada como redundancia funcional (dos cadenas de percepción independientes) en lugar de redundancia física.
Homologar un sistema basado solo en cámaras es más complicado, porque hay que convencer a los reguladores, aportando pruebas, datos estadísticos y simulaciones, de que el sistema funciona con seguridad en todas las condiciones de visibilidad. Los sistemas basados en sensores de naturaleza diferente (cámara, radar y LiDAR) ya han conseguido aprobaciones en Europa, Estados Unidos y Japón; y tienen un camino regulatorio menos complejo.
Para homologar este sistema en los Países Bajos, Tesla ha superado la aprobación UN R-171 y las exenciones del Artículo 39. Esta aprobación ha implicado una intensa labor de documentación, desarrollo, pruebas, investigación y auditorías, con más de 1.600.000 km de pruebas de conducción autónoma total (supervisada) en carreteras de la UE, más de 4.500 simulaciones de escenarios de pruebas en pista, miles de páginas de documentación escrita para más de 400 requisitos de cumplimiento; y decenas de estudios de investigación sobre el rendimiento y los resultados en materia de seguridad
Entre esa documentación están los datos recopilados por Tesla de todos sus equipados con FSD, que ya han recorrido más de 16.000.000.000 de kilómetros y, según los datos de la marca, presentan unos datos de siniestralidad muy inferiores con el sistema en funcionamiento que los de un conductor normal. En Estados Unidos, los coches con FSD activado tienen un incidente menor cada 2,5 millones de kilómetros (la media en el caso de los conductores es cada 354.000 kilómetros); y un incidente mayor cada 8,5 millones de km (cada 660.000 km en el caso de los conductores). Tesla va a lanzar próximamente la versión 14.3 de este sistema, que promete un funcionamiento aún más seguro y preciso.
¿Por qué solo cámaras y qué implica esto?
Tesla argumenta que el mundo real es visual y su sistema replica la percepción humana, que con este enfoque se simplifica la arquitectura de sensores y computación del vehículo, y que permite una mejor con datos masivos. El sistema de Tesla requiere menos potencia de cálculo y todo ese cómputo se destina a exclusivamente a la visión. También funciona con una red de a bordo de menos capacidad y cableado, emplea menos memoria, no necesita refrigeración y consume menos energía.
Los sistemas con redundancia de sensores son más caros y complejos, y necesitan mucha más potencia de cálculo. La mayor cantidad de información, su procesamiento, la fusión de los datos recibidos por los de sensores y la resolución de discrepancias entre ellos, requiere de un hardware muy potente, que sea capaz de realizar todas esas operaciones prácticamente en tiempo real (menos de 100 milisengundos), que es lo que exige la conducción de un vehículo.
Esto dispara la necesidad de TOPS (Tera-Operaciones por Segundo) y ancho de banda de memoria, muy superiores a los sistemas “solo cámara”. Este tipo de arqjuitectura puede llegar a procesar 8 GB de datos por segundo y necesita de una potencia de cálculo combinada de 1.016 TOPS.
El sistema de Tesla requiere menos potencia de cálculo y todo ese cómputo se destina a exclusivamente a la visión. También funciona con una red de a bordo de menos capacidad y cableado, emplea menos memoria, no necesita refrigeración y consume menos energía.
La dependencia absoluta de las cámaras hace que su mantenimiento sea clave para que el sistema funcione con precisión y seguridad, como ya ha comunicado Carglass España. Cuando se sustituye un parabrisas, hay que desmontar las cámaras del cristal roto y montarlos en el nuevo. Una vez instalados, estos sistemas han de ser recalibrados para asegurar que funcionan con la máxima precisión y proporcionan la información correcta. Los automóviles de Tesla alojan en el parabrisas la cámara frontal, la cámara interior, las antenas GPS y el sensor de temperatura y humedad del cristal, que también necesita ser recuperado e instalado en el nuevo parabrisas.