- La gama de modelos 100% eléctricos de CUPRA, que incluye el Tavascan y el Born –y pronto crecerá con el Raval–, participa en una iniciativa del Grupo Volkswagen para utilizar la información de los vehículos y del tráfico con el fin de optimizar los sistemas de asistencia al conductor y contribuir a que las carreteras sean más seguras
- Desde enero de 2026, la iniciativa recopila datos de sensores e imágenes, así como información sobre situaciones de tráfico reales de unos 40 países europeos
- El objetivo es mejorar de forma continua los asistentes y las funciones de conducción automatizada mediante actualizaciones de software
- Se ha tenido estrictamente en cuenta el cumplimiento de la normativa de privacidad y protección de datos. El consentimiento del cliente es un requisito fundamental para la transferencia y el tratamiento de datos
- Como parte de la iniciativa del Grupo Volkswagen, CUPRA quiere hacer una contribución positiva a la seguridad general de todos los usuarios de la carretera
CUPRA contribuye a mejorar la seguridad vial en toda Europa utilizando tecnologías integradas en su gama de vehículos 100% eléctricos, como parte de una iniciativa del Grupo Volkswagen.
Basándose en experiencias de éxito del Grupo Volkswagen en Alemania, CUPRA, con la ayuda de los usuarios de sus modelos Tavascan, Born y –en breve– Raval, puede utilizar datos de sensores, así como imágenes e información de situaciones de tráfico reales para optimizar continuamente los asistentes y las funciones de conducción automatizada.
Con datos procedentes de unos 40 países europeos, estas mejoras pueden aumentar el confort y contribuir positivamente a la seguridad vial. Los clientes pueden recibir las novedades a través de actualizaciones de software sencillas e intuitivas que hacen el proceso aún más cómodo.
Como parte integrante de la oferta de vehículos del Grupo Volkswagen, CUPRA ya está contribuyendo a mejorar la seguridad vial en la actualidad. Sus coches utilizan datos anónimos para generar mapas de alta resolución, lo que ayuda a mantener el guiado de carril en carreteras sin marcas viales. También proporcionan recomendaciones de conducción precisas y alertas de peligro, que se ajustan en base a las condiciones meteorológicas particulares de cada lugar. Este “conocimiento colectivo” ya está haciendo que el tráfico rodado sea más seguro para todos.
En un procedimiento de trabajo que no se detiene, los ingenieros se proponen utilizar datos de situaciones de conducción reales —mucho más práctico que las pruebas con prototipos o simulaciones— para diseñar funciones de asistencia que los clientes perciban como eficaces y que, idealmente, permanezcan activadas en todo momento. Los sistemas inteligentes no solo mejoran la seguridad de los conductores, sino también la de todos los usuarios de la vía. Los vehículos totalmente eléctricos de CUPRA, con su conjunto de asistentes a bordo, enriquecerán la gama de datos disponible para la iniciativa del Grupo Volkswagen, lo que aportará un mayor conocimiento y ayudará a mejorar la seguridad.
Los ingenieros de CUPRA se centran en escenarios específicos donde los sistemas de asistencia al conductor resultan especialmente útiles. Entre ellos se incluyen situaciones de tráfico con ciclistas y peatones, intersecciones cercanas a colegios o incluso aparcamientos de supermercados.
La trasmisión de datos para este fin no se produce de manera continua, sino que puede activarse mediante el asistente de frenada de emergencia, una frenada manual a fondo, o una maniobra evasiva repentina. En todos los casos, son especialmente importantes determinados datos de sensores, del estado de los sistemas y de imágenes de las cámaras de los ADAS. Por ejemplo, las imágenes de la cámara del entorno del vehículo y los resultados de la detección de los sensores ambientales, así como el sentido de la conducción, la velocidad o el ángulo de giro. La información sobre las condiciones meteorológicas, de visibilidad e iluminación es igualmente fundamental.
Pero si todo esto es relevante para las personas que van a bordo de los coches, no lo es menos para los usuarios vulnerables de la vía pública. En este sentido, el vehículo debe analizar los movimientos en los pasos de peatones y las aceras con la mayor precisión posible. Si la cámara detecta personas que se dirigen hacia la calzada, como pueda ser el caso de niños jugando, el automóvil tiene la capacidad de aumentar de forma proactiva la presión en el sistema de frenos para permitir una deceleración aún más rápida en caso de emergencia.
La recopilación y transmisión de datos puede incluir a otros vehículos o usuarios de la carretera, como peatones y ciclistas, que se encuentren en las inmediaciones. Esto es esencial porque los sistemas basados en cámaras deben clasificar visualmente los objetos y las personas con precisión, incluso en condiciones difíciles, para evaluar correctamente situaciones de tráfico complejas.
Por supuesto, se cumplen y aplican estrictamente todas las normas de protección de datos. La información individual sobre las personas en el entorno del tráfico no es relevante y el consentimiento del cliente es un requisito previo fundamental para la transferencia y el tratamiento de los datos. La autorización del cliente de CUPRA puede darse a través de la aplicación My CUPRA y puede revocarse en cualquier momento.
Las partes interesadas pueden consultar las condiciones de grabación y las declaraciones de privacidad aquí: Política de privacidad para el desarrollo de ADAS | CUPRA, así como en los sitios web de CUPRA para cada mercado, y solicitar más información si lo necesitan.
CUPRA se compromete a fabricar los vehículos más seguros posibles y, a través de su gama totalmente eléctrica formada por los modelos Tavascan, Born y –próximamente– Raval, así como de su participación en la iniciativa del Grupo Volkswagen, contribuirá de forma positiva a la seguridad vial. Los clientes se beneficiarán de las mejoras mediante actualizaciones de software en los sistemas de asistencia al conductor de sus vehículos.