• La logística deja de ser un trámite puntual y pasa a ser un proceso recurrente y continuo, donde la visibilidad se vuelve tan importante como la velocidad
  • El auge del renting, los coches por suscripción y la mayor demanda de vehículos de ocasión ha multiplicado el número de traslados necesarios por unidad antes de llegar al usuario final

El mercado de la automoción ha cambiado más en los últimos cinco años que en las dos décadas anteriores. La compra tradicional pierde peso frente a nuevos modelos como el renting, la suscripción o la venta de ocasión entre particulares y profesionales. Esta diversificación ha disparado la demanda de traslados de vehículos entre concesionarios, operadores logísticos y clientes finales. Y con ella, una nueva exigencia: una logística más rápida, trazable y eficiente.

Hasta hace poco, el transporte de vehículos era un proceso opaco, fragmentado y difícil de escalar. Cada traslado requería numerosas llamadas, correos y gestiones manuales entre proveedores, sin visibilidad del estado de la operación ni garantía de cumplimiento en plazo. Hoy, los nuevos modelos de uso del automóvil —por contrato mensual, sin permanencia o con entrega inmediata de coches usados— no admiten esas ineficiencias.

“El cliente de renting o suscripción no acepta esperas ni incertidumbre: quiere saber dónde está su coche y cuándo lo recibirá, igual que cuando compra cualquier otro producto online”, explica Felix Müller, CEO de ONLOGIST, la plataforma digital especializada en el transporte individual de vehículos.

El auge de estos modelos no es anecdótico. Solo el renting ha superado ya las 230.000 matriculaciones en España hasta agosto de 2025, según la Asociación Española de Renting de Vehículos; una cifra que, sumada al crecimiento del mercado de ocasión y al empuje de las suscripciones automovilísticas, ha multiplicado los movimientos logísticos por vehículo antes de llegar al usuario final.

Frente a este nuevo contexto, las plataformas digitales se imponen como modelo operativo dominante. ONLOGIST permite a empresas de renting, concesionarios o compañías de suscripción gestionar todos los traslados desde un único panel, asignando cada transporte al conductor profesional disponible más cercano, con trazabilidad en tiempo real y comprobantes digitales de recogida y entrega.

El resultado: menos intermediarios, menos kilómetros en vacío y más control sobre cada vehículo en tránsito.

“Los nuevos modelos de movilidad necesitan una logística tan flexible como ellos. Ya no basta con mover coches: hay que moverlos con visibilidad, rapidez y datos”, afirma Müller.

A medida que el renting, la suscripción y la ocasión sigan creciendo, la logística dejará de ser un eslabón invisible para convertirse en un factor estratégico. Y quienes lo entiendan antes, ganarán ventaja.