En este artículo os vamos a hablar de cuáles son los puntos y partes de un coche que se deben revisar antes de su compra. Y no solo nos referimos a partes físicas como pueden ser carrocería/chapa o mecánica. También es necesario echar un vistazo a la documentación, donde podemos obtener mucha información de cómo ha sido la vida anterior del coche. ITV, revisiones mecánicas, reparaciones y etcétera.
Para revisiones en profundidad puedes contratar empresas como, Informes mecánicos, que disponen de chequeos para coches de ocasión, que permiten de, manera muy exhaustiva, la verificación del coche que quieres comprar, realizando una amplia “ckecklist” de todos los puntos importantes del coche.
Este tipo de revisiones son necesarias a la hora de emprender la compra de un coche de segunda mano o de ocasión. La mayoría de los usuarios de coches pueden llegar a entender algo de mecánica, pero lo justo que se ha aprendido con el tiempo o a la hora de obtener el carnet de conducir.
Es decir, nociones muy básicas de revisar presiones de ruedas o niveles. Poco más. Por ello es necesario si no se tiene idea de mecánica hacer uso de empresas especializadas, que a buen seguro no se les pasara una.
Pero si decides por tu parte revisar el coche, te vamos a aconsejar que deben mirar unos ojos no muy expertos y entender si está bien o mal.
Podríamos decir que se trata de una revisión pre-compra. Nuestra recomendación es que siempre estés acompañado por un especialista en la materia, pero si no es posible, llévate un papel con los puntos más importantes a revisar.
Como decíamos al inicio del artículo, las partes del vehículo que deben demandar más tu atención son las partes mecánicas. La parte de chapa y pintura es muy llamativa y los desperfectos se pueden ver con facilidad, pequeños golpes, roces, pintura gastada por el sol o incluso partes que han sido mal reparadas.
Todo ello es la parte estética, y si bien debe ser revisado, no afecta a la hora de la conducción por norma general. Nos centraremos en la parte mecánica.
Lo primero a revisar es el estado del motor, es decir, visualmente debemos ver si ha sido lavado o aún conserva la suciedad propia del paso de los años y los kilómetros. Es un buen indicativo de si el motor ha sido revisado o no. A continuación también con la vista, debes fijarte en posibles pérdidas de líquidos, ya sea aceite que es muy notorio cuando hay alguna fuga o líquidos como el refrigerante o el de frenos. Si la dirección asistida es hidráulica también puede presentar fugas.
Una vez visto y anotado todo lo que veas que no es correcto el siguiente paso es, también de un simple vistazo, el estado de las partes plásticas, es decir, correas, la de accesorios suele ser fácil de encontrar y ver su estado. Puedes tocarla y si su aspecto es cuarteado te puede dar una idea de cómo estará la de distribución que se cambia menos veces.
No olvides echar un vistazo a todos los manguitos, el caucho con el paso del tiempo se agrieta y envejece, pudiendo ocasionar averías con el paso del tiempo.
Una vez revisado todo de manera rápida es el momento de revisar niveles, el aceite, refrigerante, líquido de frenos y otros si los hubiere. Todo ello previo al arranque del motor que, si es posible, mucho mejor en frio, donde posibles ruidos o problemas son más visibles que en caliente.
A la hora de arrancar el motor debes poder prestar atención si echa humo por el escape y de ser así que tipo de humo hecha. La densidad y el color pueden detectar fallos graves en el motor como el consumo de aceite o de refrigerante.
Con el motor en frio en marcha revisar sonidos como correas, posibles fugas, y que el ralentí se muestre estable, sin vibraciones anómalas ni tirones.
A continuación si es posible lo más recomendable antes de efectuar una prueba mecánica en marcha es hacer uso de un dispositivo que se conecta al puerto OBD de nuestro coche, donde podremos ver manera fácil y sencilla desde nuestro móvil incluso si el coche, de manera electrónica, registra algún fallo en el momento. Un complemento ideal para la primera parte visual.
En la prueba en carretera se deben revisar sonidos como que no existan crujidos provenientes de partes mecánicas de la suspensión dirección. Cualquier sonido puede ser desgaste de una pieza que necesitara ser cambiada. El motor debe entregar la potencia de manera correcta sin tirones. También es conveniente revisar el funcionamiento de embrague.
Un pedal duro y con mucho recorrido denota el alto uso del embrague. La caja de cambios debe presentar un funcionamiento suave y todas las marchas deben entras sin dificultad tanto en parado como en marcha.
Y por último, por no hacer demasiado extenso este artículo, ya que es una revisión básica. Sin duda quedan partes por revisar y se puede hacer un análisis más exhaustivo. No olvidar revisar el sistema de frenado. Que no hayan vibraciones a la hora de frenar y que la capacidad de frenado sea la correcta.
La revisión de un coche de segunda mano o de ocasión puede ser muy extensa, lo que se necesite, por ello es sin duda muy recomendable hacer uso de gente especializada en buscar fallos o problemas. Por sus manos habrán pasado cientos de coches y saben dónde más fallan y que se debe revisar primero.
