Los neumáticos de nuestro vehículo son lo único que nos une con el suelo cuando conducimos. Por lo que su estado ha de ser siempre el mejor posible.

Las ruedas, por su composición, principalmente caucho y otros derivados plásticos, con el paso del tiempo y la acción de los agentes atmosféricos y el propio sol, pueden sufrir un envejecimiento prematuro perdiendo sus cualidades de adherencia y mostrando que ya no son tan seguros para la conducción, sobre todo con asfalto húmedo.

Al perder gran parte de la elasticidad el neumático, este se endurece y, por ende, tiene un menor agarre.

¿Qué puedes hacer para alargar y conservar por más tiempo tus neumáticos?

Revisión visual

Una revisión visual de los neumáticos de nuestro coche puede revelar si están o no en optimo estado. Por lo que es conveniente, con cierta periodicidad, revisar los neumáticos de nuestro coche. No hace falta que sea todos los días, pero si conviene que mínimo sea una vez al mes.

En este breve vistazo podemos, además de ver el desgaste de los mismos, evaluar si se están desgastando correctamente. Si no fuera así puede denotar problemas en el conjunto de suspensión del vehículo, dirección o un simple mal alineado.

También podemos comprobar si la goma presenta cortes, bultos, desgastes anómalos o, incluso, si por edad empieza a estar cristalizada o endurecida. Teniendo que sustituirse a la mayor brevedad posible.

Revisar la presión

Puede parecer algo típico que seguro has oído en más de una ocasión, pero muchos conductores no revisan con regularidad la presión de los neumáticos, esto puede derivar en un desgaste prematuro de los neumáticos, que presente un mal funcionamiento por presión baja o, incluso que puedan llegar provocar algún tipo de incidente.

Por ello es siempre recomendable, para una mejor revisión, llevar en nuestro vehículo un compresor de inflado, existen en la actualidad diferentes modelos de compresores portátiles para el coche y la moto.

Para saber la presión correcta que tiene que llevar nuestro vehículo, normalmente una pegatina alojada en la parte baja del marco de la puerta del conductor o en la parte interna de la tapa del depósito de combustible nos indicara precisamente que presión suministrar a nuestros neumáticos según su uso, media y carga.

Alineación y Equilibrado

Los neumáticos al estar siempre en contacto con el suelo pueden sufrir con el paso del uso, de alteraciones que modifiquen su equilibrado o alineación. Sobre todo si se pasa por vías en mal estado con agujeros o pavimentos deteriorados donde se pueden ver alterados lo neumáticos.  

Un correcto equilibrado y alineación del automóvil hará que el neumático pise y descanse correctamente sobre el piso, sin transmitir ruidos o vibraciones al interior del vehículo o al volante, pedales o palanca de cambios.

Además, gracias a un correcto equilibra y alineación el desgaste de los neumáticos será el esperado, es decir, correcto en toda la banda de rodadura, sin partes más gastadas que otras.

Rotación o Permutación

El amplio grueso de los vehículos suelen ser de tracción delantera, por lo que el desgaste en los neumáticos delanteros es mayor que en los traseros.

Con el paso de los kilómetros, para que todos los neumáticos se desgasten por igual es conveniente rotarlos, es decir, pasar los delanteros al eje trasero y viceversa.

De este modo los cuatro neumáticos se desgastaran uniformemente y a la hora de su sustitución siempre estarán los cuatro en perfecto estado de uso.

Si no se rotan los neumáticos, con el paso de los kilómetros los delanteros por desgaste llegaran al fin de su vida útil, siendo sustituidos por unos nuevos, pero los traseros, por un mejor peso en el eje trasero y no tener que cargar con la tracción del vehículo aún se conservaran bien, pero ya tendrán cierto kilometraje encima aunque no acusen desgaste visual.

Por lo general si no se rotan los neumáticos, los traseros se cambian antes por envejecer que por desgaste, sobre todo, porque aunque no lo parezca los neumáticos tienen una fecha aproximada de caducidad, que dependiendo del fabricante puede ser de 5 hasta 10 años.

En resumen, una revisión visual con cierta periodicidad puede alertarnos de problemas en nuestros neumáticos. No obviar el revisar al menos una vez al mes la presión de todos los neumáticos, inclusive la de repuesto si la hubiera, nunca se sabe cuándo se tendrá que hacer uso de ella.

Siguiendo estos sencillo consejos, sobre todo el de llevar siempre la correcta presión en los neumáticos hará que la vida útil sea mayor por un desgaste correcto.