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Por Daniel Galdeano
Lo primero que nos sorprende nada mas entrar en el Fiat Bravo, es su espacio para el puesto del conductor, el asiento es realmente cómodo y de múltiples reglajes, con el fin de facilitar al conductor la posición ideal. El volante tiene un tamaño justo, ni muy grande ni muy pequeño, el grosor del aro es el correcto, al ser una versión Sport debería ser un poco mas grueso. Es regulable en altura y profundidad, viene forrado en piel. El reposapiés para el pie izquierdo es un poco estrecho, pero no afecta a la conducción ni es incomodo. Los botones quedan a mano del conductor exceptuando los de las antiniebla tanto anteriores como posteriores, los pulsadores están un poco retirados del alcance del conductor. Fotos e Imágenes Relacionadas |
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